lunes, 25 de enero de 2010

La prisión económica Argentina

Estos días me leí un interesante libro del periodista e historiador Daniel Muchnick que se llama “Tres países, tres destinos” y compara la evolución económica de Argentina con Canadá y Australia desde inicios del siglo XIX hasta hoy. Los tres países empezaron su andadura de manera parecida, es decir, con una población, unos recursos naturales y unas distancias respecto a las metrópolis similares.

Mi lectura iba en paralelo a las recién elecciones cívico ejemplares que se han dado en Chile y Uruguay. Durante estos días se está hablando y mucho en Argentina del modelo político que están siguiendo los países vecinos. Chile recién entró a formar parte de la OCDE como miembro 31 y es el primer país latinoamericano en hacerlo, lleva 25 años creciendo a una media del 5% anual y la pobreza llega al 7% de la población, su inflación en el 2009 fue negativa y han presupuestado una del 2,5 para el 2010. Uruguay es un país que atrae inversiones por su estabilidad jurídica y ha sido el primer país de la región en dar a todos los chicos de las escuelas una computadora gratis para facilitar el acceso a las TIC en la educación. Chile y Uruguay están avanzando porque crean consensos entre la patronal, que sabe crear riqueza, y un gobierno que intenta que ésta se reparta en una economía social. También lo hace Brasil, en donde el control de la inflación es política prioritaria del Estado y los sindicatos participan de ella (Lula era sindicalista). Paraguay y Bolivia están viviendo una reforma política en donde los “sin voz” de toda la vida tienen ahora en el ejecutivo una representación política acorde con las esperanzas de su pueblo, a pesar de todas las contradicciones que existen y que son inevitables debido a sus propias historias de pasado. Perú, un país ya más lejano de la región del Mercosur, está siguiendo la estela que en su día emprendió Chile.

Y mientras, ¿Que pasa en Argentina?

El argentino vive lamentándose porque su vida política está faltada de consensos, de comunicación, de amor hacia los pobres, de respeto hacia el que piensa distinto. Es puro tactismo y nula estrategia a largo plazo para el bien de sus gentes. A las gentes que los jodan o se vayan a Australia, Estados unidos, Canadá o donde sea. Pero si se quedan que sepan que lo público en Argentina es coto privado y será así por mucho tiempo. Los argentinos lo saben y es por eso que en la corta distancia son personas magníficas, amigables, familiares, responsables, trabajadoras y creativas. Pero en lo común son de genética italiana, es decir, tanto les da que gane Menem, Kirchner o Berlusconi, porque saben que no tiene solución. La receta que todos se aplican es el sálvese quién pueda. La división aparente del peronismo, el cual siempre gobierna ya sea en su formato de derechas o de izquierdas, los desincentiva para implicarse en un proyecto a largo plazo. Además muchos tienen orígenes europeos y mantienen una vinculación afectiva mayor con estos países que con la realidad de Argentina que escasamente tiene 200 años y además está llena de militares. Un dato curioso, los seis billetes argentinos están dedicados todos a personajes militares.

Algunos ejemplos de la división actual-perpetua en la política argentina:

1) El Gobierno de Cristina Kirchner puso de vicepresidente a Cobos que era del partido de la oposición. Es como si Zapatero pusiera de Vicepresidenta a Esperanza Aguirre. Era una locura anunciada, y así ha sido. Ejemplo de esta esquizofrenia son las cartas de oprobio que la oposición envía a las embajadas extranjeras para hablar mal del gobierno mientras anhela un país cívico como el vecino Chile.

2) La inflación oficial es del 7%, pero la real llega al 20%. Los sindicatos, fieles a las políticas económicas del gobierno en cuanto a subvenciones y favores personales, ya han dicho que ellos negociarán en sus respectivos feudos la inflación real. Tontos no son. Los dirigentes sindicales llevan treinta años en el poder y no permiten la libertad sindical en el país, aunque un juez se atreviera el año pasado a romper esta regla del monopolio permitiendo que los trabajadores elijan su sindicato. ¿Pero quién se atreve a hacerlo y se juega su puesto de trabajo? Cada año se destinan inútilmente millones de pesos en subsidiar la economía con lo que se desincentiva la inversión. Una gran parte del PIB argentino se pierde cada año en mantener empresas privadas que a su vez y debido a los bajos precios de los servicios no tienen incentivo en mantenimiento e inversión. Total, el año que viene seguirá la subvención. Según Martín Lousteau, ex ministro de economía expulsado por Kirchner por pensar a largo plazo, lo que Argentina destina en subvenciones cada año en proporción a su PIB es similar a lo que EEUU ha gastado este año en salvar a los bancos.

3) El gobierno quiso hacer una reforma agraria a inicios del 2007. Aún hoy se oyen los sables de la pelea entre los caudillos del campo y del peronismo. Argentina podría haber encauzado su futuro económico para la próxima década ya que es un gran productor de alimentos, en potencia, pero en lugar de esto y debido al conflicto está perdiendo mercados en donde era líder como en el de la carne, la leche y el trigo.

4) El modelo financiero solo está pensado para mantener la demanda interna en base a consumo. Los créditos son a tasas del 30% anual lo que demuestra que la inflación no puede ser del 7% sino del 20 o 25%. Además no hay tributación sobre rentas financieras mientras que el impuesto más aplicado es un IVA del 21% totalmente regresivo

¿Pero todo esto tiene un principio que lo explique? Según Daniel Muchnick el error estratégico de Argentina viene de lejos ya que las divisiones empezaron en el mismo momento en que nació el país. Son cuatro las principales causas de su subdesarrollo: reparto de la tierra, proteccionismo económico, inseguridad financiera y militares.

1) Inicios del siglo XIX. En Argentina los cabildos daban derechos temporarios en el uso de la tierra, no querían saber nada de la propiedad privada. Esto hizo que los estancieros, auténticos caudillos, no tuviesen incentivos para crear un comercio campo-ciudad. De esta manera a los caudillos terratenientes les convenía vender bien sus producciones agrícolas al mercado externo para importar productos de lujo y no favorecer una industria interior en beneficio de la burguesía de Buenos Aires que necesitaba protección. De hecho siguieron el modelo español de desarrollo que hipotecó cualquier revolución industrial en España. Canadá y Australia protegieron su industria incipiente y crearon un mercado ciudad-campo.

2) Inseguridad política y financiera en todo el siglo XIX. En 1822 la banca inglesa Baring Brothers otorgó un crédito a la Argentina para construir un puerto en las pantanosas aguas del Río de la Plata. Pues bien el dinero se esfumó, la obra se realizó décadas más tarde y la banca finalmente quebró. Los ingleses no perdonan una, y menos a un país que los derrotó militarmente a inicios del siglo XIX y los echó para siempre de Sudamérica. En 1943 el gobierno argentino, que era militar, quiso reactivar la economía con los fondos que tenían en reservas en Gran Bretaña. Pero Gran Bretaña los bloqueó ya que hacía tiempo habían decidido apostar por otros socios anglófilos en su expansión comercial y olvidarse de estas tierras. Más tarde Perón pudo utilizar estas cuentas…pero para comprar la red ferroviaria que los mismo ingleses habían plantado en el país y que aún hoy sigue y que como pueden imaginar se cae a pedazos. Son muchos argentinos que aún se lamentan de la victoria de las tropas argentinas sobre los ingleses a inicios del siglo XIX. Ahora serían como Canadá o Australia. Otro error estratégico por seguir la mentalidad española.

3) Después de la crisis del 1929 el sistema financiero quebró, afectando muy seriamente a las economías y derrumbando los precios de las exportaciones. En Estados Unidos, país a quién Argentina copió la Constitución, apostaron por el New Deal o nuevo pacto social para salir adelante. Argentina apostó, equivocándose nuevamente, por el proteccionismo al igual que la España de Franco. Hoy día aún es un país tremendamente proteccionista lo que impide su desarrollo ya que va contra toda la lógica de la economía mundial. Una economía abierta permite que las empresas del país tengan que competir con las de afuera y esforzarse en proponer calidad. Esto es lo que atrae inversiones y crea puestos de trabajo en Chile que hoy en día tiene una media arancelaria entre importaciones y exportaciones del 1%.

4) Argentina en los últimos 40 años tuvo veinte presidentes militares que no pasaron por las urnas. Por mucha renovación que impulsara Perón en sus inicios, su mentalidad militar ha hecho y sigue haciendo mucho daño a la política Argentina. El objetivo es siempre vencer y eliminar al contrario.

En fin, mientras busco trabajo en este bendito país, me imagino a los chicos uruguayos con sus portátiles en mano o las esperanzas de futuro de Chile que cada vez son más robustas o el auge de Brasil, que aunque no es oro todo lo que reluce, saben vender muy bien la marca país. ¡Ah bueno! Me olvidaba del sector turismo. El turista no se entera de nada ya que vive en una burbuja maravillosa rodeado de espacios naturales increíbles. Es un país maravilloso para visitar, para comer y para hacer amigos.

Y para vivir también, mientras tengas una economía propia que rinda bien. Por ejemplo una mucama con cama cuesta en Argentina unos 1300 pesos, es decir, 250 euros. Saben conjugar la modernidad con las tradiciones de toda la vida. Me recuerda mi infancia tan llena de gratos recuerdos en encuentros familiares por las verbenas de San Juan y luego la de San Pere en la Barcelona de los años 70. Era algo mágico, familiar, humilde y sin pretensiones. Este estilo de vida del contacto humano, del amigo, del encuentro familiar semanal, del quedar para tomar un café y simplemente charlar no se ha perdido en Argentina y esto da mucha calidad de vida. Y por eso muchos vuelven.

Estoy contento de vivir aquí aunque no soy del todo feliz ya que me acecha una angustia por la falta de trabajo, por el trabajo y por las injusticias sociales que hay. No estoy acostumbrado a estas injusticias que son el ADN de toda latinoamérica. En fin, que para superarlo este jueves 28 nos vamos unos días de vacaciones a las sierras de Córdoba . ¡Ojo! Me voy de camping que todo está muy caro. Ya les contaré.

martes, 19 de enero de 2010

Emigración con fondo cultural

Ayer veía un canal privado de TV sobre la emigración de refugiados políticos en Argentina. El programa se llama “Argentina para armar” (armar = construir). En un momento del debate la presentadora dijo que era cristianamente un deber acoger a todas estas personas tan vulnerables que sufren por la violencia de Estado. Al decir cristianamente, la presentadora se quedó callada durante un instante para decir a continuación: “bueno, judeocristianamente”. Yo no me lo podía creer. Este hecho es impensable en la TV pública de Cataluña, no por lo de judeocristianamente, sino por lo de cristianamente. O por los dos. Pero la presentadora no quedó muy a gusto con lo que añadió, quizás pensó que en lugar de arreglar la frase anterior la había liado más. Y me parece que tenía razón ya que el judeocristianismo era la iglesia inicial que desapareció a principios del siglo II. La Historia les dio la misión de ser el eslabón en el diálogo y fraternidad entre el judaísmo y el cristianismo, pero no pudo ser… (Hans Küng, El cristianismo, esencia e historia. Editorial Trotta). Esta falta de diálogo conllevó enormes injusticias para el pueblo judío que hoy poco a poco se van reparando. Quizás nunca se hubiese llegado al holocausto. Y si el holocausto no se hubiese producido ahora en Cataluña nos ahorraríamos el bochorno de ver como el gobierno actual de Cataluña y también el Ayuntamiento de Barcelona quieren conmemorar este hecho el próximo día 27 de enero sin invitar en su organización a la comunidad israelita de Barcelona. Ustedes disculpen, pero son cosas de la izquierda progresista de mi país.

Quería hablar de emigración ya que la ciudad de Vic, en Cataluña, está viviendo un vía crucis por decir públicamente que no puede inscribir en su censo a más inmigrantes irregulares y seguir dándoles servicios de educación, salud y vivienda gratis. El bufete Roca Junyent, con presencia en Buenos Aires, a petición del ayuntamiento analizó la ley y ha señalado que la intención de éste de no permitir el empadronamiento en situación irregular, "no puede ser tildada de ninguna de las maneras como incorrecta o contraria a la ley". La ley distingue entre procedentes de la UE y de otros países, los cuales precisan que el pasaporte "se acompañe del perceptivo visado". Me parece que es sensato y nada racista. Ustedes tendrían que conocer el grado de apertura hacia el inmigrante en la zona de Vic, es realmente ejemplar y digno de aplaudir. ¿Será que la historia del cristianismo, que tan fuerte arraigó en esta ciudad, tiene algo que ver? Si van un día a Cataluña les invito a conocer Vic, sus gentes y su arquitectura. Y también a comer butifarras. ¡Que ricas son!

Mientras esto sucede en Vich, el ministro socialista español de la cartera de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que la ley es clara y obliga a las corporaciones municipales a empadronar a los irregulares, para concluir con un "eso es lo que tienen que hacer". La política española sigue anclada en el autoritarismo y la falta de respeto hacia las naciones sin estado como Cataluña a la cual le impiden que tenga políticas propias en materia de emigración alegando que eso es solo competencia de los estados. En realidad estas competencias las tendrían que tener los ayuntamientos ya que son los que viven los conflictos de vecindad y las posibles soluciones de convivencia de primera mano.

Volviendo a Argentina, en el programa de ayer me enteré que en el 2008 hubo más de 800 peticiones de solicitud de asilo político y que esto suponía un aumento del 40% respecto al año anterior, el 2007. No sé cuales serán las cifras para el 2009 porque no lo dijeron, pero los invitados del programa apuntaron que esto va a más y que Argentina se puede convertir en un país refugio debido a su apertura hacia estas personas tan vulnerables que son objeto de violencia de Estado. Respecto a la lucha internacional en pro de los derechos humanos, Argentina ha sido uno de los países que más se ha implicado en estos últimos años para que la justicia no deje sin impunidad a los represores. En honor a la verdad (no a la verdad de la milanesa de la cual ya les hablaré en otro momento) los Kirchner han estado muy bien en esta política de Estado. También en ser el primer país en llegar con ayuda humanitaria a Haití lo cual recibió un aplauso de Obama y de Clinton.

El debate televisivo seguía y por eso supe que la Constitución argentina ratificada en 1994 (http://www.diputados.gov.ar/) dice en su artículo 25 que: “El Gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes.” Sí, sí, lo han leído bien. El texto dice que el gobierno federal fomentará la inmigración europea. ¿Qué tengo yo como europeo que no tenga un sudamericano? Ustedes disculpen, pero eran cosas de la derecha peronista de Menem.

Luego la antropóloga Maria Paula Cicogna dijo que en materia de emigración se había dado un salto cualitativo con la nueva Ley de Migración que es muy abierta con las personas del Mercosur y los de la región latinoamericana, pero más limitada para con otros países. No dijo cuáles, pero no pueden ser europeos porque caerían en una falta de anticonstitucionalidad. La política migratoria en Argentina es muy flexible y permite fácilmente la entrada, pero el emigrante no europeo es un emigrante no deseado según los africanos presentes en el programa. La antropóloga también dijo que Argentina se va a convertir en un país pionero en materia de emigración al dar salud, vivienda y educación gratis a todo el bienvenido. El problema es que los funcionarios que deben aplicar la ley – son sus mismas palabras - la desconocen y de esta manera muchos no pueden llegar a acceder a sus derechos. A lo cual Nengumbi Celestino Sukama, un senegalés que lleva bastante tiempo en el país, añadió que en materia de refugiados políticos, Argentina no tiene aún una política de inserción y protección a los refugiados a pesar de haber ratificado todos los tratados al respecto de las Naciones Unidas. En política todo se puede revertir. Que no tenga política estatal no significa que no haya gente e instituciones, incluso públicas, que no traten de humanizar estas realidades como la Defensoría General de la Nación que hace un muy buen trabajo con menores inmigrados. Quizás Francia, un país tan progresista y de tanta tradición cristiana pueda explicar porque mantiene en sus fronteras desde hace más de 20 años a Jean-Claude Duvalier, el dictador haitiano asesino que saqueó al país y lo preparó para la desgracia que ahora viven los haitianos.

Para acabar, y sabiendo que Cataluña y Vic tienem que arreglárselas solas con este tema de la emigración, les daré un dato estadístico que me parece de lo más llamativo para entender que cuando uno abre sus puertas a los otros, todos salen beneficiados. El gobierno de la Generalitat de Catalunya hizo, en el 2003, la exposición: “Cataluña tierra de acogida”. En el libro que se presentó había un artículo del sociólogo Lluís Recolons i Arquer, director del Instituto Migra-studium de Barcelona. El artículo se titulaba “El modelo demográfico de Cataluña y su evolución” y en la página 73 decía textualmente: “Ana Cabré (socióloga) hace un análisis comparado de la evolución de Argentina y Cataluña, las cuales a pesar de la desigualdad entre sus superficies territoriales, alrededor de 1860-1870 tenían unas magnitudes de población parecidas. Resulta que en el 1960, cien años más tarde, Argentina tenía cerca de 20 millones de personas mientras que Cataluña tenía 4 millones de personas. Pues bien, el 1960, en Argentina la población inmigrada representaba el 25% del censo y el crecimiento migratorio, por el arrastre de los cien años, había aportado el 27% total de la población. En Cataluña, el 1960, el 35% de sus habitantes habían nacido fuera de su territorio, y el crecimiento migratorio representaba el 62% del crecimiento demográfico total por los cien años transcurridos”. Estos últimos años aún fortalecen más esta tendencia de Cataluña como país de acogida neta emigratoria ya que la población pasó de unos 6 millones en el año 2000 a unos 8 millones en la actualidad debido a la intensa recepción de emigrantes y su mayor tasa de fecundidad. Pienso que en el largo plazo los países que acogen a los más débiles salen beneficiados ya que integran en su realidad social una riqueza que de otra manera ni se produciría. El tema de la identidad es algo que no se soluciona cerrando fronteras sino abriéndolas.

martes, 5 de enero de 2010

Josep Llimona en Buenos Aires

Leía en Clarín del 29 de diciembre de 2009 la siguiente noticia: “Retorna a Parque Rivadavia una fuente que los militares sacaron por obscena”. La fuente representa la figura de una mujer desnuda que junta agua en un piletón y estuvo 38 años abandonada entre arbustos en la plaza San Martín. La obra se llama la catalana y según el periodista es de un tal Joseph Llimona, uno de los grandes escultores modernistas de esta región española. El periodista también nos dice que la insistencia de algunos luchadores del barrio permitió que ésta fuera devuelta a su lugar de origen.

En primer lugar me gustaría decir que el artista no se llamaba Joseph, ni Joseph Lemon ni nada parecido. Su nombre era Josep Llimona y es uno de los grandes maestros escultores del modernismo catalán. La verdad es que es un lujo poder tener una obra de arte de este tipo en Buenos Aires.

Por otro lado también me gustaría aclarar que no es un artista de la región de Cataluña. Es cierto que Cataluña es una región de España, pero en el sentido tributario ya que somos los que más aportamos a las arcas del estado español, desde hace siglos. Una región es una zona común que comparte unas infraestructuras logísticas, tecnológicas y de servicios. Así pues, Cataluña formaría una región económica junto con Valencia, Aragón y parte del Sur de Francia. Para hablar de economía, amigo periodista, la palabra apropiada es región, pero no para hablar de cultura. Cataluña es una cultura con una lengua, un arte, y una literatura que se remonta desde la Edad Media y con una dignidad propia de las naciones más importantes de Europa, con o sin Estado.

También es cierto que hay gente en el barrio que estuvo luchando para la devolución de esta obra de arte a su lugar de origen. Para una mejor información de la historia de la fuente pueden leer el muy buen artículo de la revista digital Tribuna Latina del pasado 17/09/09 en la dirección http://www.tribunalatina.com/es/notices/el_parque_de_los_hombres_que_no_amaban_a_las_mujeres_20506.php.

Lo que es una lástima es que estos luchadores del barrio no se hayan acordado de las gestiones que también hizo la comunidad catalana para su retorno. No hay que olvidar que la obra fue donada a la ciudad de Buenos Aires por el Casal de Cataluña en el año 1931 y por lo tanto es un poco triste enterarse por la prensa de su retorno y no haber sido invitados por nadie del barrio a un acto que se podría haber hecho juntamente entre la gente del barrio y la comunidad catalana de Buenos Aires. Así lo digo por que así lo recibí esta semana cuando hablaba por teléfono del tema con una representante del casal de Cataluña en Buenos Aires. Siempre habrá tiempo de celebrarlo juntos, espero.

Iré a ver pronto esta obra de arte para gozarla y palparé con los ojos cerrados y la mano extendida las formas de la figura. Así al menos entiendo yo es como se disfrutan las esculturas, tocándolas. Pero esta falta de tacto de la comunidad barrial con el casal no es nada comparable con la historia de su exclusión de la plaza pública. Un sacerdote de Buenos Aires, católico y de origen gallego, es decir, de Galicia, la tildó de obscena por su desnudez hace 38 años. Por lo que dice el artículo de tribuna latina era un come rojos que quiso alargar el martirio de la cultura catalana hasta Buenos Aires aprovechando la dictadura del momento. Lo que no sabía este buen señor es que Josep Llimona era un artista católico que, como muchos católicos, sacerdotes o no, no ven en el desnudo humano femenino nada más que una obra de arte. Josep Llimona se formó en Roma y más tarde junto con su hermano también escultor y otras personas como Gaudí y el obispo Torras y Bages fundaron el Cercle Artístic Sant lluc. Además, las obras de este gran artista salpican las plazas de Barcelona y se exhiben en los museos de Cataluña y de otras partes del mundo.

En todas las áreas humanas existe un dualismo en el pensar. Por un lado se encuentran los intransigentes que acostumbran a vencer a corto plazo a fuerza de mentiras, oscurantismo y abuso de autoridad contra la libertad. Se da en religión, en política, en economía. Otros como Josep Llimona no vencen sino convencen, ya que con su arte hacen que la verdad siempre triunfe al autoritarismo y a la ideología intransigente. La verdad no es algo que se sirva frío como la venganza sino que se sirve a largo plazo y bien calentito, como se puede comprobar en el verano austral, para que no rasguñe ninguna alma. Este sacerdote franquista ha sido vencido. Pero aún nos quedan muchas luchas más allá del barrio de Caballito. Gracias a la falta de un cuerpo legal internacional que garantice los derechos de justicia para toda la humanidad, esta se ve amenazada ahora por una nueva ideología fascista de corte islámico. Con la paradoja que ahora para subir a un aeropuerto nos tenemos que desnudar ante una máquina y así volar seguros hacia el futuro. Esta es una lección de historia contemporánea para ayudar a los obsesivos perseguidores de la religión de que el tema no es el sexo, aunque en España sigan y seguirán existiendo “líderes” religiosos rompepelotas como Rouco Varela (Arzobispo de Madrid)y su familia cristiana única, numerosa (o grande) y libre.

jueves, 31 de diciembre de 2009

BIENVENIDO BICENTENARIO

Mientras Martín Palermo cantaba bajo la lluvia el milagroso gol ante Perú que, en el último minuto, daba la casi segura clasificación para el mundial de Sudáfrica, los Kirchner cantan a los cuatro vientos patagónicos su inocente savoir faire para enriquecerse brutalmente durante estos años de su mandato. No tengo nada en contra del enriquecimiento personal, ni estoy capacitado para saber si éste ha sido legal o ilegal. Pero no encuentro justo que los próceres argentinos, Néstor y Cristina, no hayan podido aplicar sus exitosas recetas económicas peronistas para bajar los índices de pobreza del país y sí, en cambio, las han sabido aplicar para hacerse millonarios mientras están en el poder. Ya se sabe que cuando uno tiene pluriempleo dedica más esfuerzos a aquello que le es más rentable.

Me imagino la sonrisa de Néstor Kirchner cuando, siendo gobernador de la provincia de Santa Cruz, veía los eternos glaciares del Perito Moreno. Seguramente pensaba que a él no le iban a congelar el futuro y que la mejor manera para zafar del presente era llegar a presidente. Me imagino a su mujer, Eva Cristina Fernández de Kirchner y de Perón, disfrutar con sus vástagos de lindas excursiones por la vasta Patagonia y, cuando en un día de tormenta se protegió en la cueva de las manos - patrimonio de la humanidad por sus espléndidas pinturas rupestres – descubrió allí en un arrebato místico las manos del poder político que un día ella también tendría el privilegio de manejar.

Esto ocurría a inicios del siglo XXI en la Patagonia. Hace unos meses paseaba mis ensoñaciones por la calle corrientes cuando de reojo leí un titular que me llamó la atención: la justicia argentina averiguará las razones del incremento patrimonial de los Kirchner. Su patrimonio era de 6 millones de pesos en 2003 – 1,5 millones euros - cuando dejó el cargo de gobernador de la provincia de Santa Cruz para asumir la presidencia del país. El actual patrimonio de la feliz pareja es de 44 millones de pesos (casi 10 millones de euros). La prensa ha publicado las razones de dicho aumento. Se deben a tres factores: intereses financieros cobrados en tasas superiores a las que daba el mercado, compras de terrenos por debajo del valor fiscal y vendidas a precios altamente recalificados y alquileres de hoteles de su propiedad a organismos estatales por tarifas desorbitadas. Desde ese momento hasta el día de hoy el rifirrafe dentro del peronismo para descubrir las causas de este enriquecimiento ha sido divino. Es un rifirrafe en su sentido pleno de la palabra ya que tanto el gobierno como la oposición, ambos peronistas, han mantenido una larga contienda o bulla ligera sin trascendencia. Al final ni el juez, ni los fiscales, ni la oposición han querido ver en este caso nada ilegal y se han lavado las manos dando carpetazo al asunto y así no perderse ni un día de vacaciones en estériles juicios contra la posible corrupción.
Argentina lleva viviendo en democracia unos 25 años. Días atrás leía un artículo de Julián Schvindlerman, en la revista de la comunidad Amijail del año 5768 judío, sobre la paradoja de la tolerancia y en él descubrí que desde comienzos del siglo XIX hasta finales del siglo XX hubo 199 guerras en el mundo entre dictaduras, 155 entre democracias y dictaduras y ninguna guerra entre democracias. Esta es una muy buena noticia, pensé. Cada país hace su democracia según su cultura y es evidente que en Suramérica tienen un estilo distinto al de Europa, perfectamente válido si los lleva a progresar y a vivir en paz y en justicia con los vecinos y con ellos mismos.

Pero hay razones para pensar que sí existen guerras en democracia y son las que tienen que soportar muchos argentinos pobres para sobrevivir en su país en medio del caos que genera la corrupción y la impunidad. La consultora SEL que dirige Ernesto Kritz dio unos datos en el mes de octubre de 2009 en donde decía que en el Gran Buenos Aires hay 3,5 millones de pobres de los cuales 1,2 millones están en grado de indigencia. Casi un 40% de la población argentina es pobre. Son muchos pobres y muchos ojos inocentes de niños y adolescentes que cuando se les preguntó en una encuesta que era lo que deseaban para una vida mejor contestaron que por favor alguien ayudara a sus padres.

¿Existe alguna receta económica peronista para todo ello? Sí, existe. Gran parte de la deuda externa que Argentina debe al Club de París está indexada según la inflación, es decir, a más inflación mayor será el monto a devolver. La solución kirchnerista para el retorno de la deuda ha sido maquillar los datos estadísticos del INDEC (El INE de España). En Argentina la inflación oficial es del 7%, la real de más del 20%. Con esto se devuelve menos deuda y al mismo tiempo hay menos pobres ya que para subsistir con una inflación del 7% se necesita una canasta básica menor. ¡Que gran mentira! La pobreza sube y con ella sube la delincuencia y la inseguridad. Todo "sube, sube, sube" pero no como "bandera del amor" sino como estandarte de un país injusto.

El 2010 será el año del bicentenario. Mientras, la justicia y los líderes políticos nos llevan hacia una muerte social anunciada. Este país ya no necesita líderes en quien confiar porque ya nadie cree en ellos. Los vecinos Lula y Bachelet se retiran de la política con altos índices de reconocimiento por su único trabajo que ha sido el de gobernar un país, los argentinos putean a la feliz pareja por su pluriempleo, el de gobernar la pobreza de todos y el de administrar la riqueza de ellos. Una Argentina en donde viven padres y madres de niños pobres a los que se les muere el futuro cada día que pasa. Y una Argentina llena de mártires por las muertes de jubilados, enfermeras, arquitectos, abogados, catequistas, etcétera que fueron objeto de asesinato en este año que ya se va para robarles tan solo unos 20 o 100 pesos (entre 5 y 20 euros). Todos ellos son los nuevos mártires de esta religión que es el peronismo y que cantan a coro junto a la gran Mercedes Sosa y a Raúl Alfonsín por las miserias y esperanzas de este pueblo estimado. Tanto Mercedes como Raúl lucharon contra la dictadura y la barbarie para que este país fuese más justo, pero este año han muerto sin poder aún ver la tierra prometida. A veces percibo cantos de esperanza y me parece oír la voz de Mercedes Sosa interpretando el bello salmo 112 sobre el hombre justo que da con largueza a los pobres.

No los quiero molestar más porque seguro que están pensando en las futuras vacaciones. Como los Kirchner que las van a pasar en su bella Patagonia. Me imagino a Néstor con su sonrisa contemplando los hermosos glaciares y pensando en la teoría de la punta del iceberg (en Cataluña se llama la paradoja de Félix Millet) que dice así: si te agarran robando dí solo que te llevaste un 10% de lo que realmente fue, como el iceberg que solo se deja ver en un 10%. Al menos ahora que ya es millonario podrá algún día con más tranquilidad explicar que fue de los 535 millones de dólares que recibió su provincia cuando él era gobernador de Santa Cruz por regalías hidrocarburíferas mal liquidadas y por que aún hay unos 390 millones de ellos en cuentas en Suiza. Por cierto, la simbología de las manos en las cuevas neolíticas expresan los deseos en forma de plegaria que los hombres y mujeres de esa época hacían a la madre tierra para pedir fertilidad y un futuro mejor. A pesar de los pesares pienso que entre todos podemos construir aquí y allá un futuro mejor. Con mis mejores deseos: ¡feliz año nuevo!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Los límites de la secularización

Mientras les escribo estas líneas la Navidad va llegando. Hoy es día 23 de diciembre y a buen seguro que la Navidad estará aquí el próximo 25. De esto no tengo duda. Les tengo que confesar que desde que resido en Buenos Aires solo voy a la Eucaristía de Navidad, este año también iré, concretamente a la parroquia que hay cerca de casa, la de de los hermanos franciscanos. Me resulta extraño ir a misa en Buenos Aires, no sé bien por que razón, ¿es algo inconsciente? Podría ser, y más en Buenos Aires. Pero creo que algo tiene que ver con aquello de inculturizarse en un lugar, no me siento en mi cultura y de esto se resiente mi vida espiritual. Pero tampoco siento próxima a la iglesia en estos momentos, aunque no dudo en ejercer de buen abogado samaritano cuando oigo comentarios infundados de su hacer en el mundo. La iglesia para mí tiene mucho que decir en el mundo, aunque creo que para ello debe enraizarse más con las raíces primigenias que le dieron vida, esto es el judaísmo, es decir, la cultura de Jesús. De hecho mi futura espiritualidad se está decantando por ahí sin que pueda hacer nada para remediarlo.

Aunque no voy a misa sí que vivo el sentido de la liturgia con la misma plenitud y alegría que en Barcelona, pero sin acto de presencia. Por si ustedes no lo saben la liturgia permite convertir el tiempo arremolinado y salvaje de la vida en tiempo de sentido, creación y curación. ¡Ahí es nada! Sé que mi público es muy diverso y entiendo que a muchos esto les importa un pito, a otros les da curiosidad y son pocos los que conocen de verdad el sentido de este misterio. Créanme, si la iglesia católica, que muchos sabios tiene, no consigue dar a conocer estos misterios, yo tampoco lo voy a conseguir. Tan sólo le diré que el pasado domingo mientras estaba por el parque Saavedra haciendo ejercicio para bajar la panza, vi que en el centro del parque se estaba celebrando una misa católica. El parque Saavedra es un gran parque a diez cuadras de casa que tiene un perímetro de 1 kilómetro y trescientos metros. Dejé de hacer ejercicio y me añadí al grupo. Tomé la comunión y estuve un rato meditando y celebrando bajo el manto de la naturaleza en medio del parque. Me fui cuando los parroquianos empezaron a cantar. Pido disculpas por este comentario pero la verdad de la milanesa (¿saben lo que es la verdad de la milanesa? Ya se lo contaré otro día) es que los cantos son tan horribles y desafinados que no tuve más remedio que seguir haciendo ejercicio para bajar la panza. Hay cosas que no cambiarán nunca. Agradezco desde mi alma de emigrante la valentía y el esfuerzo de éstos de salir de su templo y buscar lugares tan apropiados como la sombra de un árbol que en estos momentos se agradece y mucho en Buenos Aires.

Esta semana, mientras llega la Navidad, fuimos a celebrar el cumpleaños del primo de mi mujer, Ronaldo para ustedes, y Roni para la familia. En la cena al aire libre estuve conversando con el padre de Roni que me hablaba del Shabbat que se celebra en casa de la madre de su compañera sentimental. Carlos me decía que la mamá, que tiene 90 años, se dedica toda la semana a preparar la casa y la comida para recibir a toda la familia el viernes por la noche. En esta ocasión tienen prohibido hablar de conflictos entre hermanos, dentro del trabajo, maldecir sobre la política argentina y otras cosas. En definitiva es otra liturgia en donde el tiempo adquiere la densidad necesaria para masajear el corazón de cada persona al ritmo de los latidos de sus deseos más profundos y humanos. Me dí cuenta que mientras los católicos solo preparamos una, a lo sumo, dos cenas vinculadas con lo religioso a lo largo del año, los judíos que siguen el shabbat lo disfrutan cada semana. ¿No les parece que la diferencia es por goleada? Aunque mi mujer me tiene prohibido comprar libros, ya que me gasto mucho dinero en ello, esta semana, con la excusa de los regalos, me regalé dos. Uno sobre la cocina de tapas y montaditos, el otro sobre el Shabbat de Abraham Joshua Heschel. Estoy disfrutando de ambos. Uno porque me ayudará a preparar mejor la comida de Navidad que será a base de tapas, el otro porque me acerca a una espiritualidad, la judía, que no he tenido la ocasión de conocer en Barcelona porque un día a la Santa Madre Inquisición se le ocurrió expulsar a sus hermanos mayores del país y si algunos se quedaron fue para vivir con mucho sigilo e incógnito. El libro es delicioso, mis tapas espero que también lo serán. No les voy a hablar de él ya que si quieren, ustedes mismos lo pueden comprar. Desde lo que comprendí de la liturgia católica me es fácil aproximarme a esta espiritualidad del tiempo y asentir con la cabeza junto al autor cuando dice que “el ritual judío se puede describir como el arte de las formas simbólicas en el tiempo, como la arquitectura del tiempo” para decir luego que “los temas principales de la fe residen en el dominio del tiempo”.

Ser dueños de nuestro tiempo o ser esclavos de él. Esta es la cuestión. El quid está en el tiempo y no en el espacio. Las religiones para muchos son enormes complejos de palabras, ritos y tradiciones carentes de sentido o con muchas opacidades para apreciar algo útil en sus vidas. Pero el mundo actual, con su economía para el corto plazo y no para dar soporte económico a largo plazo a la empresas, emprendedores y familias (Clarín publicaba esta semana que el 75% de las personas que han buscado trabajo en 2009 en Argentina han fracasado, o sea tres de cada cuatro), con los negocios de la política que dejan cada vez más gente alejada de ella y nos convierte a todos en sociedades cuasi anarquistas, con el maltrato a la naturaleza, con tantas cosas que nos pasan y con tantas cosas que no nos pasan pero que los mass media insisten en que sí que nos pasan. Por todo ello, es normal que en el corazón de la gente sencilla, que somos mayoría, haya una nostalgia de sentido porque el tiempo ha perdido su ángel.

Hablando con una de mis cuñadas de estos temas, observé una cierta nostalgia por no poder transmitir estos ritos judíos a los hijos por el alejamiento a las tradiciones. Sus abuelos lo celebraban y llegando en masa de Europa vistieron a Suramérica con una rica coloridad judía. Pero los padres ya se secularizaron. Al igual que pasó en las sociedades cristianas de Europa que en los años sesenta y setenta vio que los futuros padres y madres giraban sus corazones hacia realidades humanas no vinculados con lo religioso cristiano. Aunque las razones de la secularización son parecidas, quizás en Buenos Aires el psicoanálisis tuvo un rol que no tuvo en según que partes de Europa, los efectos son distintos en cada religión. Una persona de tradición cristiana secularizada ya no puede compartir nada, o bien poco con la Iglesia, ya que se forma parte de ella a través de vivir en comunión con los misterios de la misma no por haber nacido en según que ciudad o pueblo. Son los cristianos apartados de la Iglesia. Una persona secularizada en el judaísmo, nunca se ha apartado del judaísmo ya que se puede formar parte de él desde la secularización sin compartir los misterios de su fe porque uno forma parte del pueblo. Pero los aspectos rituales del judaísmo son tan familiares que sí hay una nostalgia en no estar del todo conectados con ellos. En el cristianismo no es así porque la religiosidad es muy individual, uno va a misa o le ponen la misa en medio del parque y no da explicaciones a nadie por asistir. Pero en el judaísmo incluso no sintiéndose religioso todo pasa por la familia. Mi familia por ejemplo tiene la costumbre de celebrar el año nuevo judío y el día del perdón.

En fin, que estamos todos bien fragmentados. Al menos que no se nos pierda ningún fragmento y que para el nuevo año que viene podamos entre todos haber crecido un poquito más en humanidad y sentido. A buen seguro que la navidad ayudará a ello. Un saludo a todos en especial a mi familia de Torà (un precioso hamlet de Cataluña)
Bon nadal

domingo, 20 de diciembre de 2009

Sin utopías y sin ucronías

Mi editor me estuvo animando a exponer mis pensamientos e ideas desde el momento en que nos conocimos. Siempre le dije que éste ya llegaría, como excusa para no encontrar nunca ese momento. Hay muchas personas e instituciones en el mundo que han conseguido hacernos mejor a todos gracias a su esfuerzo, su tesón, su ilusión y esperanza en aquello en lo que creen. Los encuentras por doquier. En la política (Mandela), en la cultura (Baremboin), en el deporte (FC Barcelona-Unicef), en el amor a los otros (Vicente Ferrer). Lo más real de nuestro futuro es que ninguna de estas personas e instituciones trabajó sola y que la lista es larguísima, a veces es pública, la mayoría de las veces anónima y sin publicidad. A todos les debo la vida.

Es por todo esto que me animé a decirle que sí a mi editor. Hasta ahora sólo publicaba para él, a modo de pasión secreta entre sus ansias de editar algo nuevo y las mías de salir del cascarón uterino del miedo y la timidez. Quería sacar mi propia voz para buscar personas que quieran cantar nuevas versiones de la vida y no la de los exitosos de siempre, adinerados y poderosos del mundo que manejan la política y los pueblos a su antojo. Si algo tengo claro sobre la existencia colectiva es que el mundo camina y tiene futuro gracias a la inmensa mayoría de personas de bien, gente sencilla que aspira a una sonrisa, a una palabra amable, a un trabajo digno, a una familia digna, a la educación y a la cultura. Esto sucede sin diferencias aquí en Buenos aires y también en Torà, un pueblecito de la comarca de La Segarra en Cataluña. No les prometo a donde nos llevarán estas reflexiones, espero que al menos sea para comer un buen asado o una buena paella valenciana.

He tenido tiempos en que buscar trabajo era una prioridad. De hecho aún lo es. En estos tiempos llenos de ansiedad entendí lo que era la comunicación en Internet. Aprendí a redactar currículums cada vez más prêt-à-porter, sin éxito alguno. Después del envío de cientos de ellos se hacía el silencio. Comprendí que debía cambiar y no desesperarme. Quizás lo importante no era mi pasado, con mis experiencias de trabajo y mis esfuerzos en formarme, sino el futuro. A nivel personal me importa y preocupa mi futuro, a nivel colectivo sólo veo sentido en el pasado. El futuro colectivo no sé cual será, pero a buen seguro que algo bueno será, pero del pasado tengo el honor de aprender mucho ya que indagar en él es bucear en un depósito infinito de sentido. He vivido mucho tiempo en Barcelona, pero siento que ya llevo una eternidad en Buenos Aires. Los apacibles aires del Mediterráneo, que han bañado el respirar de mis pulmones durante tantos años, se sienten ahora sazonados y salpicados por esta manera de ser encantadora de los porteños, argentinos y suramericanos en general. Quisiera mantener mi catalanidad barcelonesa y segarrenca y añadirles un poco del picante chimichurri porteño. Quisiera trazar puentes entre ambas culturas, tan semejantes y tan diferentes.

Si algo me ha insuflado la cultura porteña es el hecho de que la gente de acá se la creen, es decir, apuestan fuerte por sus proyectos. Algunos pueden llamarlo a esto fanfarronería porteña, a mi me gusta más decir que se encuentran a gusto con su autoestima. Sí, me creo capaz de escribir, de proponer cambios y de mejorar la sociedad en donde vivo, empezando por mí mismo. Creo en las utopías que crean espacios de libertad y tiempos de esperanza, pero recelo de las que asesinan momentos y lugares en nombre de ellas.

Estoy casado y tengo dos hijos preciosos de cuatro y dos años. Ahora el mayor está un poco pesado ya que ha acabado el jardín y está todo el día en casa rebotando con todo lo que encuentra a su paso. Mi familia es hermosa, mi mujer más, y se lo debo todo a los que me han enseñado a ser persona, en especial mis padres. Estoy mucho tiempo con mis hijos, hago comidas en casa y cambio pañales. Me sulfuro si escucho a un hombre decirle a su mujer: ¡todo el día en casa y no sabes ni preparar una buena comida! ¡Yo trabajando y tu sin hacer nada! Por suerte he aprendido a adquirir el lado femenino de la vida. Tengo amigos en Cataluña y me empiezan a crecer amigos porteños como si fueran setas. He llorado la muerte de mi amigo Agustí Pagespetit víctima de un corazón demasiado grande para este mundo que lo vio nacer. Mi familia es de aquí y de allá. Celebro el 9 de julio con la misma pasión que un argentino y con más independencia que un catalán de Barcelona. A continuacuón les explico mi currículum a futuro, siempre sostenido por un pasado dl que en nada reprocho.

He trabajado de maestro, de profesor de finanzas para empresas, de consultor económico y contable, he coordinado proyectos de cultura en las universidades públicas de Cataluña, conocí durante un tiempo un cristianismo que cree en la persona pero que le pesa mucho una institución que que se cree libre de los dogmas, deseo conocer el judaísmo a fondo como algo sustancial a mi proceso de fe y espero que lo consiga aquí en Buenos Aires, he creado empresas tanto para instituciones como para mi mismo, siempre con el entusiasmo de generar valor a la sociedad y para mí y nunca movido por este falso motor del capitalismo que Adam Smith dijo era el egoísmo.

Soy universitario con dos títulos académicos, economía y ciencias religiosas, pero no me siento rehén de ninguno de ellos. Digo lo mismo de los másters que he hecho y de los innumerables cursos y conferencias en donde he asistido. En todo caso me siento amigo de las ideas y personas que me han hecho crecer y que en cada primavera germinan de nuevo en mi consciencia. Mi curiosidad no tiene límites, aunque mi mujer me ayuda a ponerlos y se lo agradezco. También mi psicólogo que para eso vivo en Buenos Aires. Si estuviera en Torà o en Barcelona esta función la haría a buen seguro mi director o directora espiritual.

Soy aficionado a la ópera gracias a mi amigo Jaume Radigales, estuve en Costa de Marfil como maestro de la mano de los salesianos, he conocido el mundo de los atrapados por el mal del mundo, como los enfermos terminales de sida en San Juan de Dios, a quienes acompañábamos, con otros amigos, a pasear por Barcelona las tardes de los sábados, he ayudado en campañas políticas ad honorem. Disfruto del deporte ya sea para ejercerlo o para quedar extasiado ante el futbol-arte del Barcelona-Unicef. He sentido siempre la vida sin parar y en Argentina me pasa lo mismo, aunque sin la anestesia del estado del bienestar.

De todo lo que he hecho y dicho hasta ahora solo me queda una palabra: agradecimiento. En las siguientes reflexiones hablaré de los diversos aspectos de la realidad que me cuestionan. Para acabar quisiera, si aún están leyendo esta primera carta, transmitirles parte de mi pensamiento en relación a lo social, lo político y cultural aunque algo creo haber comentado anteriormente.

Admiro la gente y las instituciones que generan espacios desde la libertad y para la libertad de todos, en especial de los más débiles y desamparados. Creo en la democracia como única manera de organizarnos política y socialmente para un futuro sin guerras y con prosperidad, una democracia en donde la libertad debe ser sagrada, libertad de voto, sindical, opinión, siempre con el respeto, el diálogo y el consenso necesario para salir adelante entre todos. Creo en la cultura como lugar para hacer frente al sinsentido y la banalidad actual y creo en una educación con el amparo estatal pero no de monopolio estatal ya que el estado puede distribuir recursos pero no educar. Creo en una educación en donde el arte, la filosofía y la espiritualidad del diálogo entre religiones sean los verdaderos pilares que nos permitan crecer de individuos a personas para que así, ya de maduritos, podamos servir mejor a los intereses de nuestra sociedad desde el derecho, la economía, la política, la educación, la empresa, la ciencia y otros trabajos que ustedes puedan añadir.

Con todas estas ideas y reflexiones espero que comprendan que quizás me cueste encontrar trabajo ya que el dinero, el poder y la fama no son de mi interés, aunque el dinero lo aprecio ya que nos prmite desarrollarnos y es fruto de nuestro trabajo, el poder nos puede permitir cambiar la realidad y la fama...bueno la película en su tiempo me gustó mucho.

Espero que pasen unas buenas fiestas.

Jorge Porta de Acevedo